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Despoblación rural y migraciones climáticas en España: dos desafíos, una respuesta anticipativa

/ En los medios

El País /

El cambio climático, en su impacto sobre las sociedades humanas, tiene la capacidad de aumentar la desigualdad, la pobreza, las migraciones o los conflictos, tal y como ya se observa en diversos países. Para hacer frente y anticiparnos a estos problemas será necesario que en los próximos años se desarrollen programas de ‘ingeniería social’, nuevos, innovadores e incluso traumáticos, pero necesarios para mantener la cohesión social, la equidad y la solidaridad de nuestra sociedad ante los impactos del cambio climático.

En este sentido, no tiene por qué considerarse un fracaso, ni ser descabellada la idea de colaborar en la repoblación de lo que se denomina ‘la España vacía’, por personas provenientes de zonas del sur peninsular cada vez más afectadas por los impactos del cambio climático.

Se exponen a continuación dos problemas que alertan sobre nuestra frágil relación con el medio y su relación con el aumento de la desigualdad o la pobreza. Uno es de solución difícil pero posible, como es la despoblación rural, y otro de solución mucho más difícil, como es el impacto del cambio climático sobre las sociedades humanas, con consecuencias como el aumento de las migraciones. Pero vayamos por partes.

La despoblación de las zonas rurales es un problema que afecta a numerosas zonas de España y nos empobrece como país. Esa España que se vacía, además, está llevando a una situación crítica a muchos campos, montes y bosques que han sido cuidados y modelados por el hombre durante siglos. Su abandono supone una pérdida de importantes activos medioambientales y agrícolas. Igualmente, esa merma en las labores de cuidado implica un factor de riesgo para la conservación del medio natural ante la erosión del suelo o el aumento de incendios forestales.

En áreas de Murcia, Málaga o Almería los cultivos son cada vez menos viables por el aumento de las temperaturas y la sequía, y la población considera su traslado a otras zonas al no encontrar medios de vida alternativos

[…]

En la actualidad se observan actuaciones dirigidas a repoblar zonas en declive de Escocia, Francia o también de España. Los programas de Inversión Territorial Integrada (ITI) o iniciativas como la Red Ibérica de Ecoaldeas, entre otros, dirigen de diferente forma sus esfuerzos hacia un objetivo común: revitalizar el medio rural, evitar la degradación medioambiental y, en definitiva, atraer más población, invirtiendo dinámicas demográficas negativas.

Reforzar estos procesos de dinamización rural, con experiencias piloto de reasentamiento con personas procedentes de otras zonas de España afectadas por el cambio climático, debe entenderse como un paso necesario para afrontar nuestro propio futuro como sociedad. Se propone en este sentido investigar sobre la problemática, identificar zonas de actuación y poblaciones, involucrar a las administraciones, fomentar la cooperación interterritorial e integrar este enfoque en estrategias en marcha como las ITI, entre otros aspectos.

La desigualdad y la pobreza van de la mano del cambio climático. Frente a este desafío necesitamos sociedades más protegidas, cohesionadas, solidarias y dispuestas a enfrentar este fenómeno. Lo que pudiera parecer ahora un fracaso social puede llegar a ser un auténtico banco de experiencias y conocimiento que permita proteger mejor y a más personas en el futuro.

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