En la entrevista, Piguet comenta que “la migración afecta también a los países más ricos. Y en términos de población son los que se sitúan en la cima de la lista. Tomemos el ejemplo de China y los millones de personas que viven a lo largo de la costa. Y algunas catástrofes brutales o progresivas, junto con la transformación espacial de las actividades económicas, podrían generar importantes éxodos en Europa y Norteamérica, como ocurrió con el huracán Katrina en 2005”.