Refugiados climáticos: un vacío legal

Es de los pocos autores que defienden claramente que los desastres naturales deben ser considerados como una causa de protección para disfrutar de los beneficios que concede el estatuto de refugiado. En este artículo defiende que las políticas migratorias contemplen los factores ambientales como causa de movilidad de manera que puedan ofrecer protección a los migrantes.

A su juicio, “la emergencia de nuevas formas y modelos de movimientos migratorios está provocando el desfase de los conceptos usados tradicionalmente y jurídicamente en el derecho internacional y nacional”. El cambio climático ha creado una situación en cuanto a migraciones se refiere que exige nuevas repuestas y nuevos compromisos sociales y políticos.

Tal y como explica “la pretensión de cerrar las fronteras y conseguir su control absoluto como finalidad de las políticas migratorias, no solo es irreal, sino que supone el incumplimiento por parte de los Estados de los derechos humanos, básicos y fundamentales”.

Al mismo tiempo que documenta esta realidad, Margarita Trejo llama la atención de que este fenómeno se produce justo en un momento en el que la visión sobre la migración que tienen los potenciales países de recepción no es la más positiva en tanto en cuanto la perciben como una amenaza. Para la autora la solución pasa por instar a Naciones Unidas a reconocer el status jurídico internacional de “refugiado ambiental”, modificando los acuerdos de la Convención de Ginebra para que se equiparen protección y derechos.

Esta medida, dice, podría convertirse incluso en un instrumento para frenar el cambio climático, y crear un consenso entre los estados para poner en marcha medidas y políticas que hagan realidad un desarrollo sostenible a nivel planetario.

Justifica mantener al refugiado ambiental dentro de la Convención de Ginebra porque interpreta, citando a François Gemenne, “que huir de los efectos del cambio climático es también sentir un temor fundado de sufrir un mal provocado por el ser humano, por la propia humanidad”.

Asimismo, llama la atención sobre el hecho de que a día de hoy no hay ninguna institución a nivel internacional responsable de los asuntos relacionados con el cambio climático por lo que considera imprescindibles nuevas formas de cooperación multilateral; adoptar y fortalecer leyes y políticas nacionales, y desarrollar normas regionales y subregionales e internacionales. Todo ello sin olvidar también la importancia de adoptar medidas previas a potenciales desastres naturales y reducir la vulnerabilidad mitigando la pobreza y el cambio climático.

Autor: Margarita Trejo

Fecha: Febrero de 2016

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Disponible en: Español

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