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La migración ambiental, un hecho de injusticia climática en Ecuador

/ Blog

por Nuria Moreno Martín*

Esta es una reflexión recogida de las conclusiones extraídas a partir del proyecto de vinculación con la sociedad “Mejora del entendimiento de los efectos del cambio climático sobre los movimientos migratorios entre las autoridades gubernamentales nacionales de Ecuador” implementado bajo la especialización de Liderazgo, Cambio Climático y Ciudades de la Universidad FLACSO– sede Ecuador en 2019.

A lo largo de la historia de la humanidad, las alteraciones climáticas siempre han sido uno de los mayores motivos de migración. Los desastres naturales y la degradación ambiental fueron, son y seguirán siendo principales causas de la movilidad humana en el Planeta. Y, es un hecho consensuado por la comunidad científica y gubernamental a nivel internacional, que los grupos humanos con un elevado nivel de exposición al cambio climático y deficientes medidas de adaptación a este fenómeno, sucumben al desplazamiento forzoso, abandonando sus lugares de origen para, mayoritariamente, buscar acogida en las ciudades. Por este motivo, podemos afirmar que el cambio climático amenaza con erosionar las libertades humanas y reducir las opciones de las personas (Belda et al 2016, 5).

Acercando la mirada a esta grave problemática en Ecuador, se observan tres puntos críticos: la alta vulnerabilidad climática a consecuencia de sus particularidades biogeográficas, ecosistémicas y socioeconómicas (Margulis 2017, 23), la popularidad de las ciudades como principal destino de las personas desplazadas (Felipe 2016, 167) y, los problemas crónicos de índole estructural de las ciudades.

Respecto a la vulnerabilidad climática, se identifican tres motores climáticos peligrosos que afectan, de primera mano, a las comunidades rurales en Ecuador; la degradación del suelo productivo, con un 14,2% del suelo degradado (Magrin 2015, 19); las precipitaciones intensas y erráticas; y, las temperaturas extremas (IPCC 2014, 24). Estas tres amenazas climáticas destruyen los medios de vida, arruinan las capacidades de adaptación de las comunidades rurales y las fuerza a abandonar su lugar de origen (Raleigh, Jordan y Salehyan 2008, 19). Por tanto, los efectos del cambio climático son un factor de riesgo para la estabilidad social y los derechos humanos de las comunidades rurales ecuatorianas (Magrin 2015, 12).

Mujer perteneciente a una comunidad Kitchua cercana al Río Napo en Orellana, Ecuador. Fotografía: Tomas Munita/CIFOR

Mujer perteneciente a una comunidad Kitchua cercana al Río Napo en Orellana, Ecuador. Fotografía: Tomas Munita/CIFOR

Mujer perteneciente a una comunidad Kitchua cercana al Río Napo en Orellana, Ecuador. Fotografía: Tomas Munita/CIFOR

En cuanto a las ciudades como el principal destino del desplazamiento, el Censo Poblacional de Ecuador desvela esta tendencia, porque la población urbana aumentó de 28,5% a 61,1% en la segunda mitad del siglo XX (INEC 2015, 63). Además, Quito y Guayaquil son los núcleos urbanos más poblados del país, ya que albergan el 59,5% de la población urbana nacional (INEC 2015, 3). A modo de ejemplo, la ciudad de Guayaquil cuenta con el 84,49% de la población de la provincia de Guayas (Villacís y Carrillo 2012, 42). Por tanto, estas cifras corroboran que los desplazamientos del campo a la ciudad también se dan en Ecuador y aumentan de forman exponencial (INEC 2015, 63).

Por último, la ausencia de una planificación urbana acorde con el crecimiento poblacional en las ciudades se traduce en la proliferación de asentamientos urbanos informales. Este tipo de asentamientos se caracterizan por sus deficientes infraestructuras y servicios básicos para abastecer a sus habitantes; su ubicación en zonas periféricas de la ciudad, muy habitualmente catalogadas como zonas de riesgos para desastres (MAE 2019, 30); y, por último, la condición de exclusión y pobreza socioeconómica que caracteriza a sus residentes. Estos tres factores agudizan la vulnerabilidad extrema de sus habitantes, permanentes y recién llegados, ante el cambio climático.

Migraciones ambientales en Ecuador

Imagen de Quito. La población urbana aumentó en Ecuador de 28,5% a 61,1% en la segunda mitad del siglo XX

De acuerdo con los datos publicados por el Centro de Monitoreo de Desplazados Internos (IDCM, por sus siglas en inglés), 4.200 personas se desplazaron internamente por desastres naturales en Ecuador en el 2018. Además, el IDMC aporta datos estimativos sobre el impacto de las fuertes precipitaciones sobre la movilidad interna en Ecuador, ya que más de 25.000 personas serán desplazadas por inundaciones o tsunamis anualmente (figura 1). Es decir, se corrobora que el cambio climático ya está provocando desplazamientos en Ecuador.

Figura 1: estimación del número de IDP debido a eventos extremos climáticos y geofísicos Fuente: Centro de Monitoreo de Desplazados Internos, 2019

Figura 1: estimación del número de IDP debido a eventos extremos climáticos y geofísicos Fuente: Centro de Monitoreo de Desplazados Internos, 2019

La ausencia de medidas de adaptación de las comunidades rurales en sus lugares de origen, junto con los problemas estructurales que presentan las ciudades de Ecuador, agravan el grado de vulnerabilidad de las personas desplazadas por motivos ambientales a su llegada a las zonas urbanas. La vulnerabilidad que les acompaña desde sus lugares de origen, se acrecienta al asentarse en barrios informales, carentes de infraestructuras urbanas, de servicios básicos y fuera de la planeación urbanística (Sandoval y Sarmiento 2018, 40). Así, quedan relegados a ser los nuevos pobres urbanos (Lejtreger 2019, 41) y se apagan las mínimas oportunidades con las que arriban a las ciudades por prosperar y hacerse escuchar.

La vulnerabilidad que les acompaña desde sus lugares de origen, se acrecienta al asentarse en barrios informales, carentes de infraestructuras urbanas, de servicios básicos y fuera de la planeación urbanística

En cuanto al marco legislativo nacional en materia de migración ambiental, Ecuador ha identificado instituciones gubernamentales relacionadas con la movilidad humana como actores clave para la gestión de la adaptación del cambio climático y, también ha evidenciado la relación directa entre los desplazamientos y los desastres naturales. No obstante, aún queda un largo camino por recorrer porque la estrategia climática nacional no gestiona los desplazamientos, sino que pretende frenarlos desde el origen, a través de la implementación de medidas de adaptación al cambio climático que promuevan comunidades rurales resilientes (MAE 2019).

Esta es una aproximación cortoplacista del desplazamiento que no garantiza una migración segura desde un enfoque de derechos humanos, porque la migración es inherente a la humanidad desde hace siglos y el ser humano va a seguir buscando un mejor porvenir en lugares ajenos a su hogar. Por tanto, no podemos negar la evidencia y menos aún, si los desplazamientos por efectos del cambio climático adolecen la desigualdad, la marginalidad y el círculo vicioso de la pobreza.

Ecuador asiste a un problema de (in)justicia climática, porque el proceso migratorio empeora las condiciones de vida de las personas desplazadas por efectos del cambio climático a cada paso que se alejan de su hogar y, es así como el desplazamiento deja de ser una medida de adaptación para convertirse en un problema social urbano

En definitiva, Ecuador asiste a un problema de (in)justicia climática, porque el proceso migratorio empeora las condiciones de vida de las personas desplazadas por efectos del cambio climático a cada paso que se alejan de su hogar y, es así como el desplazamiento deja de ser una medida de adaptación para convertirse en un problema social urbano. De tal manera que incluir la migración climática como una medida prioritaria de adaptación urbana, protegerá a miles de personas del campo desplazadas por efectos del cambio climático a su llegada a las ciudades ecuatorianas.

  • Núria Moreno Martín. Licenciada en Ciencias Ambientales (2006), Máster en Cooperación al Desarrollo (2010) por la Universitat de València (UVEG) y especialista en gestión de desastres por la Federaciòn Internacional de la Cruz Roja (IFRC). Experta en acción internacional humanitaria para cubrir las necesidades básicas de las comunidades más vulnerables en contextos de desastres y crisis en África y Oriente Medio. Actualmente, trabaja en UNHCR para la respuesta a la crisis de movilidad humana en Ecuador, originada debido las miles de personas venezolanas desplazadas. Se puede contactar con ella mediante su correo: morenoma@unhcr.org

 

Lista de referencias

  • Belda, Sergio y Victoria Pellicer y Alejandra Boni, 2016: Repensando el cambio climático desde la innovación social de base: aproximaciones desde el desarrollo humano las transiciones socio-técnicas. INGENIO [CSIC-UPV], Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento. Universitat Politècnica de València.
  • Margulis, Sergio. 2017: Vulnerabilidad y adaptación de las ciudades de América Latina al cambio climático. Este documento fue elaborado en el marco de las actividades del programa EUROCLIMA (CEC/14/001) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y financiado por la Unión Europea (UE).
  • Felipe, Beatriz. 2016: Las migraciones climáticas: Retos y propuestas desde el derecho internacional. Tesis Doctoral en el Departamento del Derecho Público de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (España).
  • INEC, 2015: Migración y Distribución Espacial 1990 – 2001. Estudios Demográficos en Profundidad. Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Ecuador (INEC) con la colaboración del Fondo de Población de las Naciones Unidad (UNFPA).
  • IPCC, 2014: Cambio climático 2014: Impactos, adaptación y vulnerabilidad – Resumen para responsables de políticas. Contribución del Grupo de trabajo II al Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático [Field, C.B., V.R. Barros, D.J. Dokken, K.J. Mach, M.D. Mastrandrea, T.E. Bilir, M. Chatterjee, K.L. Ebi, Y.O. Estrada, R.C. Genova, B. Girma, E.S. Kissel, A.N. Levy, S. MacCracken, P.R. Mastrandrea y L.L. White (eds.)]. Organización Meteorológica Mundial, Ginebra, Suiza, 34 págs. (en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso).
  • Lejtreger, Raquel. 2019: La movilidad humana en la agenda climática de las Américas. Necesidades y Oportunidades. Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
  • Magrin, G. 2015: Adaptación al cambio climático en América Latina y el Caribe. Unidad de Cambio Climático de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y cuenta con el financiamiento de la Unión Europea, a través del Programa EUROCLIMA (CEC/14/001).
  • MAE, 2019: Primera Contribución Determinada (NDC) a nivel nacional para el acuerdo de París bajo la convención marco de Naciones Unidas sobre el cambio climático. Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE).
  • Sandoval, Vicente y Juan Pablo Sarmiento. 2018: Una mirada sobre la gobernanza del riesgo y la resiliencia urbana en América Latina y el Caribe: Los asentamientos informales en la Nueva Agenda Urbana. www.researchgate.net/publications/323522829
  • Villacís, Byron y Daniela Carrillo. 2012: País atrevido: la nueva cara sociodemográfica del Ecuador. Incluye resultados del Censo de población del 2010. Edición Especial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y de Analítica – Revista Ecuatoriana de Estadística.

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