Migraciones ambientales: una experiencia de vida desde Sudamérica

Migraciones, una experiencia de vida desde Sudamerica

*Por Beatriz Felipe Pérez, Carolina Moreno Velásquez, Sergio A. Ruíz con el apoyo de Eleudor Márquez Sánchez

A finales de septiembre de 2019 tuvo lugar el seminario regional “Incidiendo en políticas públicas locales para enfrentar las migraciones ambientales en América Latina y el Caribe”. Este seminario contó con el apoyo de la iniciativa Migration UE Expertise (MIEUX) y se desarrolló en la Universidad Andina Simón Bolívar, en Quito (Ecuador). En este seminario participaron representantes de gobiernos locales y organizaciones de 15 países de Latinoamérica y el Caribe y se desarrollaron diferentes actividades relacionadas con la temática: capacitaciones, charlas magistrales, dinámicas grupales, etc. El seminario concluyó con la adopción de un manifiesto regional sobre migraciones ambientales que busca reforzar el rol de los gobiernos locales frente a este fenómeno a través de compromisos individuales y colectivos, conjuntamente con otros actores estatales y no estatales.

Uno de los momentos más conmovedores del seminario tuvo lugar cuando el señor Eleudor Márquez Sánchez explicó su experiencia, que se resume a continuación:

Eleudor Márquez nació en el municipio de Yunchará, localizado en el departamento de Tarija, en el sur de Bolivia. Durante su participación en el seminario regional, explicó que su municipio se encuentra en una zona económicamente empobrecida con escasas oportunidades profesionales, “donde se trabaja mucho, pero el sueldo es escaso”. En este lugar, el contexto socioeconómico y los cada vez más perceptibles impactos del cambio climático, que hacen que la siembra de cultivos sea complicada, impulsan a las personas a migrar hacia otras regiones de Bolivia y Argentina, principalmente.

El contexto socioeconómico y los cada vez más perceptibles impactos del cambio climático, que hacen que la siembra de cultivos sea complicada, impulsan a las personas a migrar hacia otras regiones

La historia de Eleudor Márquez es similar a la de muchas personas que se trasladan por un conjunto de motivos en la región. El protagonista de este relato migró a los 13 años a Argentina para trabajar junto con uno de sus seis hermanos, que previamente se había marchado en busca de trabajo. Tras las dificultades y miedos que conllevó el cruce de la frontera, consiguió llegar donde se encontraba su hermano y trabajar con él durante cerca de tres años. Eleudor considera este como un periodo difícil de su vida, no sólo por la precariedad de su trabajo, sino porque se sentía solo al encontrarse a tan corta edad en otro país, alejado de la mayor parte de su familia y amistades. Además, tuvo que enfrentarse desde la distancia a la pérdida de un familiar cercano.

A sus 17 años regresó a Bolivia, pero la situación continuaba igual: las perspectivas laborales seguían siendo limitadas y la degradación ambiental constituía una seria limitación. Siguiendo las indicaciones de su padre, ingresó al servicio militar. Tras realizarlo, volvió a Argentina, conoció a su actual pareja y tuvieron a su primera hija. Juntos se trasladaron al municipio argentino de Salta, donde comenzó un nuevo trabajo como carpintero. Permanecieron en esta localidad durante 4 años, hasta que su padre, que había escuchado en la radio que se necesitaba una persona para trabajar en un área natural protegida, le pidió que regresara, ya que también se sentía solo y creía que este podría resultar una buena oportunidad laboral para él.

Siguió los consejos de su padre y desde 2010 trabaja en un área natural protegida en su municipio natal, concretamente en la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama, caracterizada por una particular belleza escénica. Eleudor Márquez dice sentirse feliz con esta ocupación, que le ha dado la oportunidad de aprender y proteger el ambiente. En el seminario regional celebrado en Quito, comentó que la riqueza natural y paisajística de la región es “indiscutible” y que, “para ser feliz, hace falta un ambiente saludable”.

Historias como las del Sr. Márquez demuestran, por un lado, las dificultades a las que se exponen las personas migrantes y, por otro, cómo la degradación ambiental es un factor estrechamente relacionado con la movilidad humana.

Historias como las del Sr. Márquez demuestran, por un lado, las dificultades a las que se exponen las personas migrantes y, por otro, cómo la degradación ambiental es un factor estrechamente relacionado con la movilidad humana. También indica la necesidad de que las políticas públicas, desde las estatales hasta las locales, deban comenzar cuanto antes a abordar la temática de las migraciones ambientales de manera transversal.

* Beatriz Felipe Pérez es consultora independiente e investigadora asociada al Centro de Estudios de Derecho Ambiental de Tarragona (España); Carolina Moreno Velásquez es Profesora asociada y Directora del Centro de Estudios en Migración de la Facultad de Derechos de la Universidad de los Andes (Colombia) y Sergio A. Ruíz, es Experto e investigador internacional en migración ambiental (Alemania).

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