Unicef alerta de la vulnerabilidad de los millones de niños y adolescentes desplazados en África

/ En los medios

20 minutos /

Unicef ha presentado un informe en el que analiza la migración, más concretamente la de los niños en África Occidental y Central. La migración es un fenómeno al que califica como “uno de los problemas más apremiantes de nuestros tiempos”, dado que en todo el mundo “se está experimentando un aumento sin precedentes en los movimientos de poblaciones”, personas buscando refugio, escapando de la pobreza, el conflicto o la pérdida de su modo de vida ligada al cambio climático.  Pero, al mismo tiempo, un fenómeno que recuerda que no es nada nuevo, que el deseo de estar a salvo con nuestras familias siempre ha motivado desplazamientos de seres humanos en todas las generaciones.

Solo en el centro y el oeste de África, una región en la que ha habido 25 conflictos de calado en los últimos 20 años, cada año se estima que doce millones de personas cruzan las fronteras. Y la gran mayoría de esa gente no está tratando de llegar a Europa. Más del 75% de ellos van de un país africano a otro. Son las naciones de África las que están absorbiendo en gran medida el flujo migratorio. Y lo están absorbiendo en grandes urbes, más que en zonas rurales, lo que entraña más peligros para los niños, por mucho que las ciudades traigan (o debieran traer de la mano) mayores servicios.

Mapa de los flujos migratorios en África

En su informe destaca que la infancia está especialmente afectada por la migración. Los niños constituyen más de la mitad de esos doce millones de personas de África Occidental y Central que migran cada año. El 75% de ellas se queda en África subsahariana, y menos de una de cada cinco se dirige a Europa. Cientos de miles de esos niños se mueven solos, sin el soporte de sus familias, por lo que son especialmente vulnerables de cara a caer en el tráfico de personas. La mayoría de estos niños se desplaza dentro de África, no hacia Europa ni a otros lugares

En su informe recogen el testimonio de Malik, un menor de 15 años procedente de Gambia, que fue secuestrado y sufrió torturas en Libia, en su intento de llegar a Europa tras recorrer Senegal, Mali, Burkina Faso y Níger. “Fui para tratar de proveer a mi madre. Quería enviarla dinero y ser un buen hijo”.  Finalmente tuvo que regresar a Gambia dónde fue acogido de nuevo por su familia. Una suerte que no corren muchos chicos, que cuando regresan se encuentran marcados por el estigma de la vergüenza y con el rechazo de los suyos.  El informe recomienda que las políticas sitúen a los niños en el centro de cualquier respuesta a las migraciones. “Los niños en África Occidental y Central se mueven en una proporción como nunca antes, muchos en busca de seguridad o de una vida mejor”, explica la directora regional de UNICEF, Marie-Pierre Poirier. “La mayoría de estos niños se desplaza dentro de África, no hacia Europa ni a otros lugares. Debemos ampliar el debate sobre la migración para comprender la vulnerabilidad de todos los niños en tránsito y extender los sistemas de protección en todos los destinos previstos”.

Unicef alerta en su informe de que las tendencias demográficas (se espera que la población de África se doble para 2050) y migratorias, unidas al cambio climático, amplificarán este fenómeno sobrecargando sistemas ya de por sí sobrepasados. Unicef destaca la ironía de que el cambio climático esté afectando más justamente en los países que menos han hecho para causarlo, países con una huella de carbono mínima.  Se calcula que el África Subsahariana vivirá a lo largo de este siglo un incremento de 3 o 4 grados en la temperatura media, un incremento más de 1,5 veces superior al resto del planeta.

El reto de la educación

Para muchas familias que tratan de venir a Europa, mejorar la educación de sus hijos es una de las principales motivaciones. Lo mismo sucede con los jóvenes que tratar de llegar a tierras europeas. En las entrevistas llevadas a cabo por Unicef, aunque otros migrantes están más motivados por la idea de ganar dinero, los jóvenes hablan de estudiar en la universidad y volver a su tierra con esos conocimientos, jóvenes que “serían capaces de destacar en escuelas secundarias si se les diera la oportunidad”. El problema de acceder a una buena educación se complica aún más en el caso de las mujeres.

Elizabeth es una camerunense de trece años. Es la mejor de su clase y sueña con ser médico y ayudar a otros niños, pero difícilmente será posible que continúe sus estudios. Cuando atacaron su pueblo, su madre fue asesinada y la separaron de su padre. Fue adoptada por una familia que ha estado cuidando de ella, pero a cambio la prometió con un hombre que no conoce. Gracias al apoyo de su maestro ha logrado prolongar su tiempo estudiando, pero todo indica que pronto tendrá que enfrentarse a un matrimonio forzado. “Si me caso no podré permanecer en la escuela. No quiero ser una carga para mis nuevos padres, solo quiero seguir aprendiendo”.

Los seis puntos para proteger a los niños

UNICEF recuerda en su informe a todos los gobiernos de África Occidental y Central, de Europa y de cualquier lugar, la importancia de adoptar el plan de acción de seis puntos para proteger a los niños refugiados y migrantes:

  • Proteger contra la explotación y la violencia a los niños refugiados y migrantes, en particular a los no acompañados.
  • Terminar con las detenciones de los niños migrantes o que solicitan el estatus de refugiados, implantando una serie de alternativas adecuadas.
  • Mantener a las familias unidas; es la mejor forma de proteger a los niños y dotarles de un estatus legal.
  • Ofrecer formación a todos los refugiados y migrantes, y darles acceso a servicios de calidad, entre ellos sanitarios.
  • Exigir que se actúe sobre las causas subyacentes de los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes.
  • Promover medidas para luchar contra la xenofobia, la discriminación y la marginación en los países de tránsito y destino.
  • Además de estas medidas, la organización pide a la sociedad que muestre su solidaridad con los niños refugiados y migrantes desarraigados por la guerra, la violencia y la pobreza empleando en redes sociales el hashtag #AnteTodoSonNiños.

Leer noticia completa


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *